Tu FlavorStone está hecho para acompañarte en la cocina todos los días. Con unos cuidados sencillos, su antiadherente se mantiene como el primer día: nada se pega, se limpia en segundos y cocinas con menos aceite. Aquí te contamos cómo.
1. Cocina a fuego bajo o medio.
No necesitas flama alta. Su base distribuye el calor de forma pareja, así que a fuego bajo o medio tus alimentos se cocinan perfecto y el recubrimiento se conserva por más tiempo. Precalienta a flama baja, agrega unas gotas de aceite si quieres, y nunca lo dejes vacío sobre el fuego.

2. Usa utensilios de madera o silicón
Los cuchillos, tenedores y espátulas de metal pueden rayar el antiadherente. Elige utensilios de madera, silicón o plástico, y evita cortar los alimentos directamente dentro del sartén.
3. Déjalo enfriar antes de lavarlo
Meter un sartén caliente al agua fría lo somete a un cambio brusco de temperatura que desgasta el recubrimiento. Espera unos minutos a que se enfríe y después lávalo.

4. Lávalo a mano con esponja suave
Gracias a su antiadherente no tienes que tallar: basta con agua tibia, jabón para trastes y una esponja suave. Olvídate de fibras metálicas, estropajos y limpiadores abrasivos.
5. Sécalo bien y guárdalo protegido
Antes de guardarlo, asegúrate de que esté completamente seco. Si lo apilas con otros sartenes, coloca un trapo o un protector entre ellos para evitar rayones.

Antes de estrenarlo: retira etiquetas y adhesivos, lávalo con agua tibia y jabón suave y sécalo bien. ¡Listo para cocinar!
Siguiendo estos cuidados, tu FlavorStone te acompañará por mucho tiempo.